La clave de la cueva: WiFi de invitados que caduca sola
Introducción
Llega visita, te pide la WiFi, le pasas el QR de la red y listo. El problema aparece la segunda vez que viene: ese QR sigue funcionando. Y la tercera. Y dentro de seis meses, cuando ya ni te acuerdas de que se lo diste. La contraseña de una red WiFi es un secreto compartido de por vida: una vez que sale de tu casa, no vuelve.
Yo quería lo contrario. Quería que cada visita tuviera acceso mientras está aquí y que ese acceso se apague solo. Sin portal cautivo, sin hardware nuevo, sin ponerme a administrar clientes uno por uno. La idea terminó siendo simple de enunciar y bastante entretenida de implementar: rotar la contraseña de la red de invitados cada 24 horas, de forma automática, y tener el QR nuevo siempre a un toque en el celular.
Spoiler: el módem no tiene API. Este post es cómo le hice una.
